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Diego

 Diego no sabes, no sabes con quien jugamos. Llevamos varios días solo recordándote, bah como siempre, pero ahora es más intenso. No sabes querido Diego con quien tenemos que medirnos, se me acelera el pecho, me tiemblan las manos y solo pienso por que no estas acá para decirnos algo. Es increíble lo que la memoria guarda y lo que los recuerdos nos producen. Te necesitamos viejo, deberías estar acá, para ver, para escuchar, para responder. Podes creer que nos dicen racistas? Arrogantes ponele que si somos, vos sabes que si. Pero racistas? Si vos un negrito de la villa, nuestro negro que jamás negoció con nadie más que con la alegría del pueblo le mostraste al mundo que desde abajo y con carácter se puede. Estamos nerviosos Diego, nos dicen que no tenemos que mezclar, me acuerdo que vos también lo dijiste pero vos sabes mejor que nadie que no podemos, como hacerlo? Como nos olvidamos que esa camiseta representa muertes y dolor y como nos olvidamos que las muestras representan hambre...

Ja ja ja ni en pedo digo chau.

 Me asfixio dios!  Me asfixio sola, intentando caminar, intentando llegar no sé donde, me tomo del cuello no puedo respirar, no veo tampoco. Hay movimiento a mi alrededor, no escucho nada, las lágrimas se acumulan, intento seguir caminando ¿a donde voy? Las noticias se repiten, vos ya no estas y yo solo quiero vomitar lo que queda en mis tripas, estoy intentando llegar a algún lugar, me ahogo, me duele todo, no dirijo mi camino, no sé a donde ir. Donde estas vos? A donde te fuiste?  Sombras y más sombras por delante, quiero entender sin poder pensar demasiado, sin poder respirar lo suficiente y sin poder calmar el llanto. Me asfixio dios!  Leo rápidamente dicen legado, dicen leyenda ¿Qué mierda dicen?  No quiero una foto, ni dos, mi mil. Quiero todas como todas tus canciones son mías, porque vos fuiste quien pensó en mí y le has dado vida a estar triste vida que me tocó. Mi refugio, mi felicidad, mis ganas de saltar, cantar.  Ninguna vida mía de todos estos...

Otra vez...

 Otra vez hay que ir a trabajar, subir al colectivo, mirar a tu alrededor, pensar que mierda viajar así, acomodarte como puedas mientras una señora quiere bajar con sus pibes que van a la escuela, y un pelotudo te pone la mochila en la nariz y otra grita CHÓFER TOQUE TIMBRE. Otra vez sentir que todo sigue igual, que a ninguna de esas almas se les está partiendo el pecho de ganas de llorar, que seguimos tomando colectivos, yendo a trabajar, preparando el mate, escribiendo en el blog, usando redes sociales, preparando un café, escuchando música como si fuera un día normal y la puta madre no lo es. No es normal que nos entreguen y tener que simular que nada está pasando o nos pasó. Como si lo de ayer no fuese una tragedia, como si todo a partir de hoy no fuera diferente, como si no se hubiese modificado nuestro futuro inmediato, no no, no digo futuro corte película 200 años, ni diez, ni una semana. Digo que a las doce de la noche del día de hoy, habiendo pasado cuarenta minutos de la ...

Tal vez

 Los domingos no son feos, no son tristes, no son más que domingos.  Eran mejores? Tal vez. Cuándo? Cuando tenías con quién compartir, o jugar, o escuchar. Cuándo no eras vos con tu teléfono y miles de estímulos que no estimulan, cuando no tenías que trabajar al otro día, o cuando alguien abrazaba tu tristeza y la convertía en siesta, en descanso. Los domingos son lindos si le metes un toque de familia, una película de canal trece que ya viste mil veces, una caminata a la panadería, un apurate que cierra todo y no vamos a conseguir nada para almorzar, o cenar. Maldito día que viaja en el tiempo y nos mete en un sin fin de fotos que no queremos ver, pero están ahí, aparecen para decirnos que hubo domingos felices llenos de cosas, o vacíos pero sin soledad. Con amigas, con compañeros, con perros y paseos, con auto o sin él, domingos con cañas, con parrillas, piletas o mares, rutas que ya no transitamos, sueños que ya cumplimos. Domingos de mierda, domingos y nada más. Domingos e...
 Explicarle a alguien que no le importas por qué no lo saludas y otras yerbas. No cambia nada entonces cambio yo,
 El amor que lloro, el que deseo, el que sueño. Ese amor necesita de un compromiso y vos no lo tenes. Te pido que me dejes de todas las formas posibles y no hay resultado alguno. No podes dar lo que no conoces.

Perdiendo el tiempo

Estoy perdiendo el tiempo. Eso me dijiste, a nosotros nos llamaste pérdida. Como se pierde el tiempo cuando estás viviendo con alguien que amas? Tal vez no sepas lo que duele que te digan estas cosas. Pero si es tu sentir es porque me quedé amando sola.  Jamás creería que estoy perdiendo el tiempo.  Aunque ahora lo uso para ver si te conectas, si vas a venir o si no vas a volver. Tal vez si estoy perdiendo mi tiempo viendo como vos seguis tu vida como si nada pasara mientras yo me destruyo por dentro y por fuera.  El proceso va por dentro mientras por fuera intento sostenerme para continuar una vida que es un dolor . Te imaginas hablarle con el corazón a alguien que se te ríe en la cara? Si eso no es desamor yo ya no sé lo que será. Será perder el tiempo? Tal vez si estoy perdiendo mi tiempo. El problema es que en algún momento mi tiempo fue valioso y te lo entregué.  Perdí la noción de que era mio y te lo di para que habites en el y lo claro, aquello que no es ganad...
Los dolores son acumulables, lo sé porque llevo años guardando uno sobre otros. Las palabras pesan, lo sé porque ni con la tara logro descontar estas toneladas que sostiene mi mente. Las heridas se cierran pero las cicatrices dejan huellas y la memoria no olvida lo que sucedió.
Cuando me canse de llorarte Cuando mi cuerpo ya no tenga más dolor por el cual sufrir Cuando todo lo que hagas me sea indiferente y cuando las pesadillas sean sueños nuevamente Estaré lista para mirarte sin verte.
 El silencio no es salud. El silencio es enfermedad. El silencio no te permite organizar, ni planificar, ni incluir. Expulsa. Te deja afuera y te mantiene aislada. Viene aymara, no podré llorar. 
 Normalmente en soledad
 Y vos como te imaginas el amor?  Eso te pregunto y me pregunto. Eso quisiera saber. Porque tal vez imaginar el amor es como soñar y los sueños rara vez se cumplen... Quizás no deberíamos imaginarlo y ya. Yo espero, eso. Esperar es amor.  Esperar tu momento, el del otro.  Esperar para cenar o para dormir Yo espero. Esperar es amor Esperar que el otro despierte para no sobresaltarlo Esperar para tomar un café Esperar que tenga ganas, de qué? No importa. Esperar Esperar para disfrutar juntos una película Esperar para planear o proyectar algo Esperar para contarle algo que a nadie más le dirías  Esperar para estar en silencio. Pero si solo vos esperas entonces no hay amor.  No hay amor cuando la espera duele  Cuando el café se enfrió y planeaste sola Cuando no pudiste contarle eso que te conmueve o cuando la película llegó al final y no tenias al otro para comentar si fue buena o mala. Cuando te despertaste y el otro ya se fue sin darte un beso o mil noch...
 Armo y desarmo oraciones en mi cabeza, que tal vez no vayan a ningún lugar, que tal vez no tengan ningún sentido. Hubo un tiempo que escribía cuentos, poemas, relatos. Hoy mi cabeza está invadida por lapsus donde solo algunos recuerdos caen y mi atención se volvió un corto de YouTube. Sobrevivir en tiempos en inmediatez, tener y sostener convicciones, ideas, parece pasó de moda. Todo es rápido, la alegría es fugas y la tristeza predomina. Atados a un reel. Viendo vivir a otros por imágenes editadas, siendo parte sin querer de un tiempo que no existe más que por unos segundos. Añorando volver a un momento donde el aburrimiento era parte crucial de un proceso, donde el tiempo libre era para estar con otros pero no por intermedio de una pantalla sino de tocarnos, de reír, compartir, de poner música y hablar fuerte e interrumpir la charla porque sonaba un tema que te gustaba mucho y necesitabas cantarlo. Todo es producir y estar con una careta. Dónde somos nosotros? Dónde estás? Dónde...

Tristeza

  Como una caricia fría donde no hay cariño Como un rapero que no habla de su barrio Como un comedor vacío Como un árbol lleno de mandarinas sin niños que se trepen a robarse una Como una foto sin que traiga recuerdos Como una ventana tapiada Como un paraguas dado vuelta en medio de una lluvia Como el último collar que uso tu mascota que ya no está Como un patio sin pasto Como una plaza sin árboles Como una calle sin un arco hecho de piedras u ojotas Como la mirada perdida de un mozo en un bar sin gente Así, así de triste.

Para mis compas

 Mañana es un día muy de mierda para mi, para ustedes, para todos. Mañana comienza para todos los que queremos, para quienes no conocemos, para nosotros, un tiempo de dolor. No, no exagero, yo ya viví esto, lo viví de piba y juro que es todo sufrimiento. Desde mañana la incertidumbre será costumbre y la esperanza de volver a ser felices un sueño. A mi me gusta soñar, me asumo soñadora, pero mis sueños son compartidos ya que jamás podría ser feliz si afuera otros sufren. Para mi la motosierra siempre fue para las películas de terror, y todos los que me conocen saben que no las miro. A mi me gustan las historias reales, las de madres que pelean por derechos y los consiguen, por padres que se esfuerzan por sostener una familia o un trabajo y lo logran. Me gustan las historias donde las personas pelean contra la injusticia y tienen un final feliz. Donde un pibe que quiere estudiar llega lejos, más lejos que sus propias metas. Historias donde lo colectivo supera cualquier individualidad...

No quiero cantar más

  No quiero volver a decir si la tocan a Cristina. No. Nunca más. No quiero volver a la calle a cantar algo que no voy a poder cumplir.  Hace muchos años leo en todos los medios la violencia de la Campora, la violencia del peronismo. Veo fotos de compañeros tatuados en sus espaldas, golpeando bombos, y son señalados como violentos. He leído de domingo a domingo editoriales en los grandes  medios de comunicación acusando al peronismo todo, de violento, de degenerados, de ladrones, de vagos. He leído y visto en la tele como se reproducen imágenes de compañeros  y compañeras siendo acusados de las peores atrocidades. Nos culparon de un suicidio, de robos, de malversación, de traición a la patria. A nosotros, justo!  Nos estigmatizan, nos difaman, nos atropellan.  Sos peronista, no persona.  Una mujer peronista no es una mujer. Es una cosa, menos que un despojo. Nos pueden matar, violar, nos pueden golpear, nos pueden acusar de planeras, de negras, sucias,...

Ana

 Miraba unos vídeos de mis vecinos reclamando justicia por Ana mientras estoy aislada por covid19.  Se me llenaron los ojos de lágrimas  que se sume una más de que seamos una menos. Me duele el pecho sólo de pensar que podría ser yo, mi hermana, mi hija... cualquiera de nosotras. Cuando asimilas que estas viva de milagro y no por derecho cada muerte duele en el alma, duele en todo el cuerpo, duele en tu mente y en todo lo que toques. Estamos vivas de milagro, de suerte, de casualidad. Aún no tomó la decisión ningún hijo de puta de hacernos mierda a golpes o meternos en una bolsa de basura.  Tuvimos suerte de volver a casa sin cruzarnos con un loquito enojado con la vida que quiera descargar su frustración con nosotras. Tuvimos suerte de tener un ex que se piró y si nos dejó al pibito sin salario y padre pero también nos dejó vivas para criarlo. Tuvimos suerte de denunciar a tiempo, de tener amigas, una familia que se ocupó, una casa donde descansar, un trabajo que no...

Ella

 Pensando en vos siempre, siempre extrañandote... Le robo al Indio una de sus frases más come cocos porque puedo, porque me pertenece, y porque el Indio como ella es pueblo. Y lo que es del pueblo no se roba se asimila, se hace costumbre, se convierte en cultura, se usa, se hace bandera, se llora, se lucha y se pelea, como con ella. No la quiero ni nombrar, me parece nefasta su forma irreverente de meterse en nuestro corazón. No la nombro porque me alborota como a muchos escuchar su nombre Es ella, la que contiene las masas, la que nos explica una y otra vez como se puede ser lineal en un pensamiento y más tarde romper todos los estereotipos para repensar en lo que llegó, te traspasó y en lo que viene. Ella que puede hacer silencio para no darle de comer a sus detractores, y con un simple mensaje llenarte de esperanzas. Espero tu vuelta más que al churrero un domingo de otoño. Y recuerdo estas palabras que más tarde supe eran tuyas... "Anhelo que por estos caminos se levante a la ...

Ruido

 He sabido de algunas personas que prefieren el  silencio, les gusta el silencio, se sienten cómodas en él, se mueven mejor en el silencio, andan pisando en puntas de pie para no levantar la mínima sospecha que ellos pasaron por allí. Van con la cabeza abajo mirando sus pasos para no ver lo que a su alrededor sucede,  para no modificar nada. Saludan con voz baja pensando que es mejor no hacer barullo. Tal vez el otro se enteré que yo existió,  tal vez yo me entere que el otro existe y esto me cause un problema. Prefieren andar por atrás, no exponerse. Cuántos menos sepan que existo mejor, menos me piden menos doy. No quieren sobresalir por miedo al ridículo,  ponen  en práctica la ley del menor esfuerzo, viven mirando detrás de la cerradura, detrás de la ventana, opinan, hablan, critican, pero nunca, nunca son protagonistas. Nisíquiera de su propia vida. Sé de personas que el ruido les molesta, esa no soy yo. Yo qrefiero el ruido, prefiero hacer, prefiero d...

El diccionario rojo

Cuando era chica no existía la tecnología que existe hoy, debe ser por eso que me fascinaba leer. Mi mamá siempre decía que tenía que leer mucho para aprender a escribir, pero a pesar de eso en mi casa no había libros. Lo que si había y en cantidad eran diccionarios y enciclopedias. Teníamos unos diccionarios tomos completos de tapa dura color rojo que venían cosidos, las letras en la portada eran doradas y parecían estar enterradas en la tapa, mi vieja los acomodaba por número, y siempre los tenía re ordenados. También había una enciclopedia tapa dura con un forro azul por encima, Asia, África, Europa, etc, que apenas pasabas unas hojas se desplegaban unos mapas hermosos llenos de referencias que a mi no me servían para nada pero me encantaba mirar. Y había uno que también azul pero grande, muy grande, o al menos yo los veía enorme que decía Anatomía. La geográfica jamás fue lo mío, a esta altura de mi vida no sé que es lo mío, pero si sé que la geografía no me gustaba demasiado, el...