Entradas

Otra vez...

 Otra vez hay que ir a trabajar, subir al colectivo, mirar a tu alrededor, pensar que mierda viajar así, acomodarte como puedas mientras una señora quiere bajar con sus pibes que van a la escuela, y un pelotudo te pone la mochila en la nariz y otra grita CHÓFER TOQUE TIMBRE. Otra vez sentir que todo sigue igual, que a ninguna de esas almas se les está partiendo el pecho de ganas de llorar, que seguimos tomando colectivos, yendo a trabajar, preparando el mate, escribiendo en el blog, usando redes sociales, preparando un café, escuchando música como si fuera un día normal y la puta madre no lo es. No es normal que nos entreguen y tener que simular que nada está pasando o nos pasó. Como si lo de ayer no fuese una tragedia, como si todo a partir de hoy no fuera diferente, como si no se hubiese modificado nuestro futuro inmediato, no no, no digo futuro corte película 200 años, ni diez, ni una semana. Digo que a las doce de la noche del día de hoy, habiendo pasado cuarenta minutos de la ...

Tal vez

 Los domingos no son feos, no son tristes, no son más que domingos.  Eran mejores? Tal vez. Cuándo? Cuando tenías con quién compartir, o jugar, o escuchar. Cuándo no eras vos con tu teléfono y miles de estímulos que no estimulan, cuando no tenías que trabajar al otro día, o cuando alguien abrazaba tu tristeza y la convertía en siesta, en descanso. Los domingos son lindos si le metes un toque de familia, una película de canal trece que ya viste mil veces, una caminata a la panadería, un apurate que cierra todo y no vamos a conseguir nada para almorzar, o cenar. Maldito día que viaja en el tiempo y nos mete en un sin fin de fotos que no queremos ver, pero están ahí, aparecen para decirnos que hubo domingos felices llenos de cosas, o vacíos pero sin soledad. Con amigas, con compañeros, con perros y paseos, con auto o sin él, domingos con cañas, con parrillas, piletas o mares, rutas que ya no transitamos, sueños que ya cumplimos. Domingos de mierda, domingos y nada más. Domingos e...
 Explicarle a alguien que no le importas por qué no lo saludas y otras yerbas. No cambia nada entonces cambio yo,
 El amor que lloro, el que deseo, el que sueño. Ese amor necesita de un compromiso y vos no lo tenes. Te pido que me dejes de todas las formas posibles y no hay resultado alguno. No podes dar lo que no conoces.

Perdiendo el tiempo

Estoy perdiendo el tiempo. Eso me dijiste, a nosotros nos llamaste pérdida. Como se pierde el tiempo cuando estás viviendo con alguien que amas? Tal vez no sepas lo que duele que te digan estas cosas. Pero si es tu sentir es porque me quedé amando sola.  Jamás creería que estoy perdiendo el tiempo.  Aunque ahora lo uso para ver si te conectas, si vas a venir o si no vas a volver. Tal vez si estoy perdiendo mi tiempo viendo como vos seguis tu vida como si nada pasara mientras yo me destruyo por dentro y por fuera.  El proceso va por dentro mientras por fuera intento sostenerme para continuar una vida que es un dolor . Te imaginas hablarle con el corazón a alguien que se te ríe en la cara? Si eso no es desamor yo ya no sé lo que será. Será perder el tiempo? Tal vez si estoy perdiendo mi tiempo. El problema es que en algún momento mi tiempo fue valioso y te lo entregué.  Perdí la noción de que era mio y te lo di para que habites en el y lo claro, aquello que no es ganad...
Los dolores son acumulables, lo sé porque llevo años guardando uno sobre otros. Las palabras pesan, lo sé porque ni con la tara logro descontar estas toneladas que sostiene mi mente. Las heridas se cierran pero las cicatrices dejan huellas y la memoria no olvida lo que sucedió.
Cuando me canse de llorarte Cuando mi cuerpo ya no tenga más dolor por el cual sufrir Cuando todo lo que hagas me sea indiferente y cuando las pesadillas sean sueños nuevamente Estaré lista para mirarte sin verte.