Otra vez...
Otra vez hay que ir a trabajar, subir al colectivo, mirar a tu alrededor, pensar que mierda viajar así, acomodarte como puedas mientras una señora quiere bajar con sus pibes que van a la escuela, y un pelotudo te pone la mochila en la nariz y otra grita CHÓFER TOQUE TIMBRE. Otra vez sentir que todo sigue igual, que a ninguna de esas almas se les está partiendo el pecho de ganas de llorar, que seguimos tomando colectivos, yendo a trabajar, preparando el mate, escribiendo en el blog, usando redes sociales, preparando un café, escuchando música como si fuera un día normal y la puta madre no lo es. No es normal que nos entreguen y tener que simular que nada está pasando o nos pasó. Como si lo de ayer no fuese una tragedia, como si todo a partir de hoy no fuera diferente, como si no se hubiese modificado nuestro futuro inmediato, no no, no digo futuro corte película 200 años, ni diez, ni una semana. Digo que a las doce de la noche del día de hoy, habiendo pasado cuarenta minutos de la ...