La concha de mi vida
Temprano descubrí que por mi concha me ibas a prejuzgar, maltratar, manipular, golpear y hasta matar. Temprano vi en tus ojos el libido que te causa el sólo saber que en mi cuerpo hay una concha, esa mirada asquerosa que no le importa ni cuántos años tengo ni que todo lo que me hicieras iba a perdurar en mi por siempre. Temprano vi tus desatinadas fórmulas para "conquistar" lo que para mi es nada y para vos es un tesoro. Temprano olí tu sudor repugnante cerca mío y supe que toda mi vida iba a ser estigmatizada por mi concha. Que si era tuya solamente era la concha de una virgen que merecía respeto, pero si la usaba como yo quisiera o para placer propio iba a ser la concha de una puta, alzada, calentona que sólo quiere que le rompan la concha. Supe también que si te entregaba mi concha iba a ser la mejor y si no lo hacía podía sufrir un castigo por eso. Contemple también tu furia mortal por mandarte a la concha de tu madre, porque claro tu madre tiene la concha Santa, pero...